Primero, el jugador Harry Demetriou acusó a la sala de corrupta. Luego, los abogados de la operadora pidieron que la audiencia no fuera pública. La solicitud fue escuchada, hecho que desató controversia.
Finalmente, la AGCC decidió que Full Tilt Poker tiene hasta el 15 de septiembre para cumplir con la venta de sus activos. Se argumentó que esta decisión se tomó a favor de que los jugadores perjudicados puedan recuperar su dinero. En este lapso podría concretarse la venta de la compañía y entonces se continuaría con la audiencia.
Mediante la audiencia la AGCC tenía que justificar la suspensión de la licencia de la sala concretada el 29 de junio.