Así lo anunció su Presidente, Aurelio Martínez, ayer en una conferencia sobre los 250 años de historia de la entidad, que se enmarcó dentro de la 19º edición de las jornadas de la Asociación Española de Profesores Universitarios de Matemática Aplicada a la Economía y a la Empresa (ASEPUMA). Martínez ha acotado la capitalización bursátil de LAE entre 25.000 y 30.000 millones de euros, con una previsión de “rentabilidad del 8%, similar a la que ahora tienen el Banco Santander, Telefónica o Criteria”.
Las razones que justifican la privatización de esta empresa pública residen, según Aurelio Martínez, en “mejorar la competitividad y eficiencia” de la compañía y “anticiparse así a una decisión que de todos modos se habría tenido que tomar porque Italia y Reino Unido ya lo han hecho, y Grecia también está a punto de acometerlo”.
Para ello, se privatizará el 30% porque “el mercado tiene una capacidad determinada de absorción”. De ese porcentaje, el 60% se destinará al tramo minorista, ya que “no tiene la misma capacidad de negociación y de fijar precios que los inversores institucionales”. Según datos de LAE, el 16% de la población adulta española juega semanalmente, “lo que supone más de 6 millones de personas”, y este porcentaje se eleva hasta el 70% cuando se trata de la lotería de Navidad, su “producto más conocido”. No obstante, el sorteo de Euromillones se ha consolidado como el producto estrella y más rentable para LAE porque se basa en “generar grandes botes rápidamente” aunque las posibilidades de ganarlo sean pocas “porque la gente no atiende a la estadística sino a la cantidad del poze”.
Sin embargo, la quiniela registró “caídas de recaudación del 20%”, que puede deberse a “la competencia de los juegos y las apuestas en línea por Internet, a la facilidad de acertar los resultados de Primera División que reporta premios bajos y a la extensión de la jornada al viernes y el lunes”. Con todo ello, los datos de LAE reflejan que, “aunque la tendencia ha sido decreciente en los últimos años”, el dinero que se destina al juego en España supone el 2,5% del Producto Interior Bruto (PIB).