Aproximadamente 100 efectivos policiales, encabezados por personeros de la Autoridad de Fiscalización y Control del Juego, que llegaron de la ciudad de La Paz, procedieron a la intervención de las casas de juego.
Los interventores procedieron a desalojar a los trabajadores de las salas de juego y a los clientes que aún estaban en las seis instalaciones afectadas.
Luego procedieron a cerrar las puertas con cadenas y candados, además de precintar las mismas con un mensaje que dice “Intervenido por la Autoridad de Fiscalización y Control del Juego”.