Con la publicación del pasado lunes en el Boletín Oficial, la norma, que fue sancionada por el Congreso el 1º de junio, entró en vigencia ayer. La idea es que todos los ambientes sean “100% libres de humo”, tal como dijo la presidente de Argentina, Cristina Fernández.
Los lugares cerrados y públicos deberán estar ajenos al cigarrillo. Entre esos lugares se contabilizan casinos, bingos, bares, restaurantes, boliches y teatros, entre otros. Los cambios llegarán acompañados de la venta: ya no se podrán ofrecer unidades sueltas ni por máquinas expendedoras.
La publicidad de los cigarrillos es una de las aristas clave de la ley. En seis meses, las marcas ya no podrán publicitar sus productos en medios de comunicación y en la vía pública. A su vez, dentro de un año los fabricantes tendrán que incluir imágenes que alerten que es perjudicial para la salud y trocar las frases como “light” o “suaves” por mensajes como “fumar causa cáncer”. Para los que no cumplan con la ley (el Ministerio de Salud está a cargo de las inspecciones) habrá multas económicas.