“Ha aumentado el número de detenidos y ha bajado la delincuencia”, señaló Serafín Castro, comisario de la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta del Cuerpo Nacional de Policía, en el Casino de Gijón en el marco de la décima reunión en la que representantes de casas de juego y casinos, policías y guardias civiles intercambiaron impresiones para garantizar la seguridad en este tipo de negocios.
Los delitos más comunes en este tipo de establecimientos son los robos con fuerza. Para frenarlos, el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil organizan, cada año, reuniones en distintas localidades de toda España ofreciendo cursillos y formación específica a los trabajadores de los salones de juego.
“Nunca se está satisfecho del todo, pero estamos consiguiendo muchos avances”, destacó ayer Castro durante su intervención. “La relación con los responsables de este tipo de salas es fluida”, agregó.