"El proyecto lo que procura es la protección de los menores ante este tipo de juegos y trata de evitar la proliferación de la ludopatía, porque se ha detectado que este tipo de máquinas son las principales causantes de esa enfermedad que va en aumento en nuestra población", sostuvo De León, que desde hace varios años viene trabajando en contra de la proliferación irregular de estas máquinas.
"En principio había una posición favorable a la regulación de este tipo de máquinas, pero después se vio que es prácticamente imposible regular y se entendió que lo mejor es prohibirlas", indicó.
"Nosotros no tenemos un afán prohibicionista, porque entendemos que la "ley seca" no es buena, sino que lo que perseguimos es un afán de protección de los jóvenes. En nuestro país el Estado autoriza el juego en lugares destinados para ese fin y donde es más fácil controlar el acceso de los menores. Pero en este caso hay más de 20 mil maquinitas en todo el territorio, están a la vuelta de la esquina y esta accesibilidad significa un sobreestímulo para los niños y jóvenes", argumentó.
El parlamentario dijo que esta problemática no solo abarca a los menores, porque "también vemos que cada vez juegan más amas de casa, de modo que se ha transformado en un súper casino, donde la gente pobre es la que sufre las consecuencias".
Las maquinas serían autorizadas solamente en los lugares que establecen las leyes vigentes, regulados por la Dirección Nacional de Casinos. El proyecto será presentado en breve a otros sectores del Frente Amplio, buscando el mayor consenso posible, para lo que ya se está dialogando con legisladores del Partido Socialista.