El proyecto pretende prohibir “en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires la venta, expendio o suministro a cualquier título, y el consumo, de bebidas alcohólicas en Casinos, Bingos, Hipódromos y Agencias Hípicas. El consumo de alcohol en las salas de juego es un tema muy serio que no debe tolerar ni hipocresía ni eufemismos”, advirtió el legislador.
Según Cinquerrui, “una persona que ha consumido alcohol es una persona que potencialmente puede estar intoxicada por acción de una sustancia psicoestimulante y que, a su vez, puede no poseer completo control sobre sí mismo; ya que su sistema nervioso central (SNC) se encuentra alterado por la presencia de una sustancia tóxica, en este caso el alcohol”.
Además, para el titular de la comisión de Prevención de las Adicciones de la Cámara Baja provincial, “es evidente que la coexistencia de alcohol y juegos de apuestas en un mismo espacio físico no resultan ser una buena combinación para el patrimonio de las personas”.
“Una persona bajo los efectos del alcohol, ante la desinhibición que éste produce, puede tomar decisiones temerarias y poco realistas, las cuales ponen innecesariamente en peligro su patrimonio y la seguridad económica de su familia”, argumentó Cinquerrui.