En 2010 se registraron unas ventas de cartones de 36.221.532 euros. En 2011, 30.511.056 euros. En total, 5.710.476 euros menos. Sin duda una pérdida más a las ya de por sí maltrechas economías de muchas salas.
Los datos, proporcionados por AEJEA (Asociación de Empresarios de Bingo de Cataluña), indican una clara tendencia de retroceso que si nada lo remedia continuará a lo largo del presente ejercicio. "La Ley del Tabaco ha golpeado con dureza a los bingos aunque está no ha sido la única variable negativa puesto que la actual coyuntura económica también ha restado negocio al bingo", han manifestado desde la asociación que preside Javier Franch.
El sector de la Comunidad Autónoma espera algún tipo de cambio para virar el rumbo de un colectivo empresarial abocado a la deriva. Quizá la entrada de Amadeu Farré como nuevo director general del Juego, un profesional que conoce las particularidades de la industria, traiga un poco de luz a los bingos catalanes.