El borrador del anteproyecto de ley que regula el sector del juego, pendiente de su aprobación en el Consejo de Ministros, no contempla la tributación sobre las ganancias de las casas de apuestas. En cambio, apunta a tributar en la cifra apostada por los jugadores, un modelo que haría inviable las partidas de poker debido a la ausencia de beneficios, según AEDAPI.
El poker registró en 2010 un crecimiento del 26% respecto al año anterior. Los beneficios estimados por el sector en esta modalidad durante el 2010 ascienden a € 85 millones.
Según la asociación, con el modelo propuesto por el estado, los usuarios recibirían menos premios por cada ganancia y el operador no tendría margen de beneficio suficiente. A entender de la entidad, la tributación sobre ganancias brutas es “el régimen fiscal más sensato”, ya que facilita a los operadores un marco competitivo con capacidad para generar “más riqueza, empleo y prosperidad para el sector en España”. Además, tendría “efectos directos” en el estado, ya que éste recaudaría un mayor volumen de impuestos.