Anteriormente, el término casino aparecía en los reglamentos de Guadalajara como sitios de renta para realizar reuniones sociales y fiestas, mientras que los casinos de apuestas, al no existir el concepto, operaban con licencias de restaurante y venta de bebidas alcohólicas.
Para operar las máquinas de apuestas, no requerían propiamente de un permiso municipal, pues estas autorizaciones las emite la Secretaría de Gobernación.
Ahora, los centros de apuestas son casinos, y los otrora casinos se conocerán como salones de eventos, según explica la iniciativa aprobada, obra del regidor Eduardo Almaguer Ramírez.