El encuentro todavía no tiene una fecha establecida, pero según destacó el titular de Industria, en la misiva recibida por parte de ILD, se especifica que se ha "avanzado" en algunos de los trámites que exige la ley que regula el juego en la comunidad autónoma. Concretamente, los promotores tienen ya disponible una parte de la documentación que deben presentar a la Diputación General de Aragón, que es la debe dar el visto bueno definitivo a la iniciativa.
Aliaga dio a conocer la existencia de esta petición en Binéfar, donde se reunió con un grupo de empresarios. Estos se interesaron por la marcha de proyecto de ocio y juego, que lleva meses sin registrar avances notorios. De hecho, han sido muchas las voces que han visto en este parón el adiós definitivo de Gran Scala. Por ahora, los promotores han tanteado un millar de hectáreas propiedad de vecinos de Ontiñena, mientras que el ayuntamiento que preside el popular Ángel Torres dispone de otras 1.300 susceptibles de ser aportadas al proyecto. Los precios acordados son de 9.000 euros por hectómetro cuadrado de regadío y de 6.000 para secanos y eriales.
ILD ha pagado, en dos plazos, el 8% del valor de los terrenos propiedad de particulares. El próximo paso debería consistir en comprar todo el suelo que necesitan para levantar un complejo del que siempre se han dado cifras mareantes. La otra alternativa sería plantarse y dejarlo. En ese caso, los vecinos se quedarían con las señales que ya han cobrado y recuperarían el pleno dominio sobre sus campos en los que deberían edificarse casinos.