La inspección, calificada de “rutinaria” por las autoridades, se dio en el marco de una fuerte controversia entre el intendente riocuartense, Juan Jure, y la empresa que explota el negocio de las tragamonedas, CET.
Jure confesó que pretende “expulsar el juego” de Río Cuarto. Para ello, mantiene un litigio judicial con la prestataria privada, tratando de acotar el horario de apertura de la sala.
Según explicó el secretario de Gobierno de ese municipio, Carlos Ordoñez, el aumento del parque de tragamonedas “sorprendió” a las autoridades. “Se detectaron 68 máquinas más que las declaradas. Fue una desagradable sorpresa”, indicó Ordóñez. En ese sentido, aseguró que “nunca” la Municipalidad había sido informada del incremento en el número de slots. “Aunque no estén obligados por ley, lo lógico es que la empresa CET informe al municipio”, opinó.