Estas afirmaciones se inscriben en el hecho que hoy, a las 9.30 y en Paraná, los delegados de los casinos –que totalizan 1.200 juntos a los trabajadores administrativos– se reunirán para analizar la evolución del enfrentamiento y las medidas que se tomarán a futuro.
El dirigente gremial aseguró que las medidas hasta hoy fueron “exitosas y contundentes” en su afán de “defender el juego en manos del Estado”, y si bien no lo dice abiertamente, se evalúa que los trabajadores creen que si el conflicto se mantiene con los paros y asambleas, quedando cada casino en condiciones de tomar las medidas necesarias de acuerdo a su realidad, el efecto en la sociedad podría ser un boomerang.
Ese será el eje del encuentro de hoy y se pondrá a consideración de los delegados otras alternativas.
“Uno de los temas será analizar con nuestros abogados la cuestión legal, y ver las instancias que demuestren la ilegalidad de las resoluciones del directorio del Iafas, que está claro tiene un fuerte compromiso con el sector privado”, aseguró Galarraga, quien además confió que ve el espíritu muy alto para seguir peleando, “pero con medidas inteligentes que contengan acciones que permitan involucrar a la sociedad en el debate”.
Lo de hoy será el primer ámbito ampliado de discusión desde que se desató el conflicto a finales de diciembre con dos resoluciones del Iafas; una que declara la factibilidad técnica del proyecto de administración compartida entre ese Instituto y el Casino Victoria, concesionario privado de la sala de juegos de paño (ruleta, naipes y dados), además de la creación de una sala Vip con el objeto de atraer a grandes jugadores a nivel internacional; y en segundo orden la posibilidad de la apertura de nueva sala en Concepción del Uruguay.
Esta búsqueda de mayor efectividad gremial pone a la cuestión legal en primer plano, y podría diluir un tanto el reclamo aireado en las salas de juego, que despertó le malestar de los distintos entes de turismo municipales.
Gallaraga insiste entonces que serán los delegados quienes avancen hacia el futuro esquema, pero “está clara la contundencia que se mostró hasta ahora hacia la autoridad y la sociedad de parte de los trabajadores que se oponen a la privatización del juego, más allá que nos aseguren que se resguardan los salarios y los puestos de trabajo. Entendemos que está naciendo una privatización y expansión innecesaria del juego de la provincia, y en esto nos apoyamos en documentos de la misma Iglesia para denunciarlo”, asegura el dirigente.
Cuando se le pregunta acerca si los delegados podrían votar un plan de acción que signifique salir del campo de batalla de las calles para pelear en los juzgados, Galarraga no responde y espera que sea el plenario quien ponga las variables sobre la mesa. Los trabajadores saben que deben contar con algún as en la manga porque los tiempos judiciales eclipsarían la visibilidad de un conflicto que, precisamente, encuentra en esta virtud su principal fortaleza, aunque dicen que llegarían “hasta la Corte Suprema para probar la ilegalidad de la medida si es necesario”.
Desde ATE reconocen que la recaudación por el juego de paño en Entre Ríos tuvo una baja importante, especialmente por la proliferación de los casinos santafesinos.
Sin embargo, José Galarraga no cree que sea éste un argumento que debe sumarse a la hora del debate. “Cayó la recaudación y era lógico que así fuera. Victoria abrió el casino sabiendo esto, y cuando se licitó Paraná salió la ley de casinos de Santa Fe que llevó seis años la implementación. Hoy nos empujan a que pidamos la ilegalidad de estas concesiones".
"Cuando asumieron las actuales autoridades dijeron que había que fortalecer los casinos y que iban a triplicar el flujo hacia los casinos de la Costa del Uruguay, y yo creo que hoy se deben hacer cargo de la gestión que llevaron adelante”, precisó el dirigente.
Galarraga fue más allá y asegura que las maquinitas “tapan” los juegos de paño y que “hay que tener un GPS para encontrar una ruleta entre tantas máquinas”.
Finalmente, el dirigente asegura que “de los 155 millones (U$S 38.861.300) que se recaudó en 2010 entre maquinitas y casino 80 millones (U$S 20.057.500) se destinaron a gastos operativos, y el resto fue ganancia”.