La Conajzar analizará el pliego de bases y condiciones de la nueva licitación, que puede reactivar, por ejemplo, el hotel de San Bernardino, según fuentes del sector. En este momento, está pendiente la concesión de un casino para Asunción, otro para Itapúa y otro para el Departamento Central.
Este es un nuevo intento de concesión, pues las anteriores licitaciones habían sido declaradas desiertas por falta de oferentes. Los potenciales inversores señalan que las condiciones estipuladas en las bases elaboradas con Conajzar no les satisfacían.
Los empresarios que invierten en casinos pueden contribuir a la expansión de la economía en muchas acciones colaterales, como por ejemplo la modernización hotelera de nuestro país, a poco que se den las condiciones y Conajzar promueva las concesiones correspondientes, a través de licitaciones con términos razonables, señalaron fuentes del sector.
La explotación racional y legal de casinos, en muchas ciudades del mundo, va unida a la construcción de hoteles de primer nivel para un público exigente. En Paraguay, uno de los ejemplos más claros se da en Ciudad del Este, con el hotel Acaray, hoy remozado y que ha recobrado su antiguo esplendor. Un casino ayuda a la sustentabilidad en el tiempo de un complejo hotelero que requiere la aplicación de importantes recursos económicos en construcciones, equipamiento, tecnología, mantenimiento y personal especializado, según los datos.
Conforme a las fuentes, el ejemplo de cómo se levantó un hotel que estaba en completa decadencia, como el Acaray de Ciudad del Este, debería incentivar a las autoridades nacionales a pensar en la conveniencia de dar oportunidades a empresas de gran envergadura, con buen capital para invertir a largo plazo. Pusieron de resalto lo que ocurre en el Uruguay, donde el Gobierno abrió sus puertas a las inversiones del gran capital de los juegos de azar y hoy es una industria floreciente que coopera a elevar más el interés en el turismo hacia ese país.
Por otra parte, en los últimos días Conajzar volvió a perder en una nueva instancia en su puja judicial contra el ex casino del Yacht y Golf Club, lo que significará una erogación importante para el Estado. Según el dictamen judicial, la Abogacía del Tesoro ha planteado erróneamente el juicio, lo que no solamente implicaría la pérdida, con sus costas correspondientes, sino también daría pie a la parte ganadora de entablar juicios.