El diputado Dado es redactor en la Comisión de Finanzas y Tributación, e incorporó enmiendas del plenario a su texto, que ya había sido aprobado en la comisión.
El pasado miércoles, la votación de urgencia del proyecto en la comisión fue marcada por acusaciones de compra de parlamentarios por un supuesto lobby llevado adelante por empresarios del sector. El diputado Marcelo Itagiba (PSDB-RJ) dijo, durante la sesión, que fue buscado por un funcionario público del Ministerio de Justicia, que quería embarrar el proyecto y decía saber que hubo pago de sobornos.
“Me comentó ese representante del Ministerio de Justicia que mucho dinero está corriendo para que se vote, y para que se apruebe esta semana el texto referente a la legalización de los bingos y las tragamonedas en la legislatura”, dijo el diputado al respecto.
En la votación, el más exaltado al denunciar la corrupción fue Fernando Chiarelli (PDT-SP): “A mi entender, quien vote a favor de la urgencia y a favor del proyecto, en palabras del diputado Marcelo Itagiba, se está llevando un dinerito al bolsillo. La corrupción está girando libremente. Vamos a ver quién está ganado dinero de traficantes. Traficantes, hoy, ví al menos unos 200 dando vueltas aquí en Brasilia. Ellos no están en los morros de Río de Janeiro. Están aquí, haciendo lobby para aprobar el bingo; y van a aprobar el bingo los títeres de los traficantes”, afirmó.
Dos diputados del PDT, partido de Chiarelli, estaban al frente de la presión por la aprobación de los bingos: Paulo Pereira da Silva y el redactor João Dado, ambos de São Paulo.