Para Sola, el gobierno, tanto a nivel central como de la nueva administración catalana que tomará posesión en las próximas semanas, debe ser consciente de la situación que la entrada de la nueva normativa provocará no sólo en el sector del juego sino también en el de la hostelería.
“Hace falta que las administraciones suspendan la entrada en vigor de esta normativa para evitar un aumento del cierre de negocios, un nuevo descenso del número de trabajadores autónomos y una caída más acusada de la recaudación de tasas e impuestos procedentes del sector del juego”, declaró el empresario.
“Todavía estamos a tiempo de no provocar daños más graves en sectores importantes para la economía catalana como son la hostelería, el ocio o el juego”, manifestó. Y agregó: “La suspensión de medidas que podrían ser perjudiciales para las empresas no es infrecuente. Los gobiernos europeos, por ejemplo, han suspendido la entrada en vigor de las normativas que ampliaban los períodos de baja por maternidad o paternidad atendiendo a la necesidad de que las empresas no pierdan productividad”.