Además, los responsables de la Lotería de Córdoba tienen en mente abrir nuevas salas, aunque hasta ahora al menos dos intentos fueron repelidos: Santa Rosa de Calamuchita y Sampacho.
En el párrafo del anexo a la Ley de Presupuesto en el que la Lotería informa sus planes -y que puede navegarse más abajo, junto a las metas de los otros organismos descentralizados de la Provincia- se lee: "(En 2010) se incorporaron 300 nuevas máquinas al parque existente, previendo agregar 2.100 más dentro del año entrante. Asimismo, se abrirán nuevas salas para poder albergarlas junto con la ya efectuada relocalización de 400 slots con el fin de mejorar el mix de salas existentes".
La incorporación y renovación de máquinas tiene como objetivo darle un nuevo impulso a las tragamonedas. En los últimos años, los ingresos de la Lotería por el cobro del canon a la Compañía de Entretenimiento y Turismo (CET) se amesetaron: fueron de 57 millones de pesos (U$S 14.311.800) en 2007, tuvieron un boom en 2008, cuando alcanzaron los 89,2 millones (U$S 22.396.800) y cayeron levemente al año siguiente al plantarse en 79,4 millones (U$S 19.936.100). Este año, el último dato disponible –el acumulado hasta setiembre– muestra que los ingresos por este canon eran de 76,6 millones (U$S 19.233.100).
La pendiente encendió las luces rojas en las oficinas de CET. En 2007, ingresaron a la prestataria privada de slots 190 millones de pesos (U$S 47.706.100). Al año siguiente, la explosión del juego llenó las arcas con 276,3 millones (U$S 69.374.700). En 2009 fueron 264,9 millones (U$S 66.512.300). En todos los casos, estos montos se calculan sobre la base del canon que pagó al Estado durante los citados ejercicios.
Concretar la colocación de las 2.100 tragamonedas depende ahora de la decisión política de Juan Schiaretti.