El dirigente sindical Julio Sagrada que el número de slots en bares y almacenes aumentó en los últimos años a más de 25.000.
Además del problema social que genera, Sagrada destacó que esas máquinas están por fuera del marco legal y que no general rentabilidad para el Estado.
Sagrada indicó que el sindicato discrepa con la posición del actual director general de Casinos, Javier Chá, que impulsa la reglamentación del uso de estas máquinas, pero no su prohibición. Según manifestó el dirigente, no es posible controlar el uso de estas máquinas tragamonedas, por lo que sería mejor retirarlas.
“La fiscalización de todo eso la vemos como imposible. Que los softwares sean originales, buenos y que tributen como corresponde es imposible. Estamos en una especie de limbo jurídico porque no están reglamentadas, funcionan de forma ilegal y no se produce ningún beneficio. Es todo déficit para la sociedad”, dijo Sagrada.