Sin dejar de reconocer que no era sostenible la situación del juego online por la ausencia de marco regulatorio alguno lo que desembocaba en una absoluta competencia desleal hacia el juego presencial, consideran inadmisible que dicha regulación se realice sin haber escuchado al sector de juego presencial, y que además se realice bajo unos parámetros que le relegan a la marginalidad y que en unos años pueden acabar con el mismo. Y ello es así, si no olvidamos por ejemplo el referente previsto en el Anteproyecto respecto del cual cuando pretenda desarrollar modalidades de juego presencial que superen el ámbito en una Comunidad Autónoma no servirán de nada ni las autorizaciones existentes, ni el marco regulatorio ni fiscal en el que el mismo se desenvuelve, pues entonces será de aplicación la Ley estatal.
Según FEJBA lo insostenible del Anteproyecto es su forma de elaboración, desoyendo a Comunidades Autónomas al sector empresarial, lo que hace que hayan de realizarse planteamientos de oposición al mismo totalmente contundentes desde diferentes instancias, empresariales, políticas y económicas en las que se de cabida a la voz de operadores, fabricantes y empresas de juego, para mostrar su disconformidad plena tanto por la forma como con el contenido de dicho proyecto.