Este desacuerdo se dio por cómo se habían enterado del texto y discreparon del mismo por considerar que su espíritu queda lejos de la Ley de Impulso de la Sociedad de la Información que preveía la regulación de los juegos remotos.
Entre las argumentaciones reiteradas por los responsables del juego autonómicos abundaron las que señalaban que el Anteproyecto invade las competencias de las Comunidades transferidas en su día, por lo que se podría entrar en una colisión de intereses.
El Anteproyecto que había sido remitido por Economía y Hacienda tras anunciarse por el Ministerio de Economía y Hacienda volvió a ser entregado con la intención de que las Comunidades Autónomas aporten sus observaciones pertinentes que se debatirán en una próxima reunión de la Comisión Sectorial.