Algunas fuentes del sector sostiene que si se excluyera al canon de la quiniela, las recaudaciones serían similares a las de años anteriores, simplemente ajustadas por inflación o incluso menores al existir menos licenciatarios. Cabe destacar que la Nueva Quiniela es explotada por la firma Mepshow liderada por Jorge Escobar.
Ante esto, analistas que conocen este sector advierten que el éxito de la Conajzar, al basarse exclusivamente en la recaudación actual, es relativo. Afirman que el verdadero éxito del sector se debería dar sobre la sustentabilidad del sistema a largo plazo, pues si se asienta la mayor parte de los ingresos en un sólo juego, existirá una “fragilidad sistémica” con probabilidades de sucesos inmanejables que pueden derivar en crisis recurrentes.
Apuntan que Conajzar puede recaudar mucho más aún y proyectar ingresos sostenibles a través del tiempo mediante una labor reguladora más integral y estructurando reglas claras y cumplibles. “Hoy ese único tipo de juego que sustenta la mayor parte de la recaudación puede responder a las exigencias recaudatorias de Conajzar, pero no es sostenible o es muy riesgoso y hay serias dudas de que subsista en el tiempo”, advierten.
Por otro lado, argumentan que una labor reguladora inteligente de Conajzar redundaría en beneficio de todo el país, porque promoverá una mayor inversión en el sector de los juegos de azar, que todavía no tiene el marco adecuado y confiable que le permita crecer y contribuir, a su vez, al crecimiento del país en términos generales.
Destacan que Conajzar podría ampliar su base recaudatoria si su sistema regulatorio promoviera la inversión en infraestructura por parte de grandes empresas que aporten seriedad al mercado. Eso además implicará la generación de miles de puestos de trabajo y promoverá una dinámica que beneficiará a profesionales de distintos tipos que tienen que ver con el espectáculo, el turismo, los eventos, la gastronomía, servicios de transporte, etc.
Por otra parte, advierten que a pesar del incremento en la recaudación de Conajzar, el ámbito de los juegos sufre aún de vicios que frenan su desarrollo, como por ejemplo la falta de control a los operadores irregulares y la falta de auditoría a los municipios que permiten la proliferación de garitos ilegales.