La fuerte carga tributaria -si prospera en el Concejo Municipal- otorgará una mejora en los ingresos municipales y convertiría al casino en el principal contribuyente de la ciudad.
La incorporación del casino como contribuyente especial de la Municipalidad lleva varios meses de promesa por parte del intendente Marcelo Cascón, que finalmente decidió plasmar en un proyecto de ordenanza esta modificación del régimen fiscal e incorporación de las salas de juego de azar como contribuyente.
El proyecto, remitido al Concejo, fue diseñado por el ex secretario de Economía, Federico Lutz, y establece que el casino debe pagar por habilitación comercial 700.000 pesos por su sede central por un período de 5 años y 500.000 pesos por 3 años de habilitación en cada uno de sus anexos (hoy existe uno) lo que significaría un promedio de 306.000 pesos anuales. Incorpora además una fuerte suba en la TISH que actualmente asciende a 5.000 pesos mensuales pasando a costar 125.000 pesos por la sede central y un 50 por ciento (62.500) por anexo.
“Tiene la obligación de conducir los destinos fiscales, pudiendo imponer distinto tipo de regímenes en materia de tributación y habilitaciones comerciales”, justificó Cascón.