"El pliego de licitación no está puesto como elemento a discusión, y esto es lo grave, esto es muy grave. Porque las condiciones de cómo se van administrar todos estos edificios están puestas en ese pliego. Y eso es lo que no se quiere discutir, no se ha incorporado", aseguró el secretario de la organización ambientalista Ramón Vargas. Y aclaró: "todo lo que agreguen de acá en adelante va a ser por lo que estamos diciendo nosotros”.
El referente de la organización ecologista precisó que “el expediente lo único que contiene es el decreto de la aprobación de la audiencia y una serie de imágenes, casi 27, del casino, y 13 copias de los llamados a la audiencia pública”. “O sea que vamos a discutir sobre unas imágenes a ver si nos gustan o no las imágenes”, señaló, y apuntó que “esto es gravísimo, porque es hacer creer que vamos a ir a discutir información, argumentos, cuando lo que está incluido en el expediente, y la ley de audiencias públicas dice que tiene estar toda la documentación en el expediente del tema que se va a discutir”.
“Acá no hay ninguna documentación, porque las imágenes son imágenes. Los fundamentos de por qué un casino al lado de un barrio muy humilde, que está viviendo de la naturaleza, en armonía con el humedal, que tiene un estilo de vida que va a ser profundamente afectado”, advirtió Vargas. Y alertó que “lo que está en el expediente es una vergüenza que no haya ningún documento técnico sobre el cual vayamos a discutir. Vamos a discutir sobre un nombre, si es casino o centro de entretenimientos”.
El ambientalista reflexionó que “estamos yendo a una audiencia pública, que la ley establece que los participantes tienen que tener acceso a la misma información, que la opinión pública tiene que tener acceso a la misma información a través de los medios. Y resulta que nosotros estamos teniendo, como Fundación Encuentro por la Vida, muchísimas dificultades para salir en los medios”. Al respecto, Vargas advirtió que “sabemos, por lo que nos cuentan, nos están diciendo que la cosa está muy difícil, los aprietes son instantáneos. Esto no lo hace bien al gobierno, quiénes están haciendo esto no se dan cuenta el daño que le están haciendo al gobierno”.
En ese sentido, el referente de la fundación ecologista aseguró que “estamos yendo a una ‘sordiencia pública’. Porque no se ha escuchado antes. Hay una sordera total, y esto se está encaminando a ser una sordiencia pública”.
Vargas señaló que el nombre del barrio San Pedro Pescador no figura en ningún texto, en ninguna página de la licitación y tampoco dentro de la ley de Turismo que se aprobó días atrás por parte de la Cámara de Diputados. “Le inventaron el nombre de Antequerita, que es un arroyito que ya prácticamente no existe, que está por detrás y muy lejos del predio que se va a utilizar como Antequerita”, sostuvo. Y agregó que “no es inocente cambiarle el nombre, hacer desaparecer ese nombre, porque esto es lo que va a alterar la identidad de ese barrio”. “No es acaso decirles ustedes no están en su propio lugar, éste es otro lugar”, reflexionó.