En una nota indicaron que “diversos estudios realizados al respecto indican que en los lugares donde se instalan dichos locales aparece una enfermedad, que es la ludopatía o la adicción al juego; también la instalación de dichas salas quitan un gran circulante a la ciudad, lo que significa problemas de morosidad en los pagos y en los créditos, entre otras cosas”.
“Si bien es normal que los empresarios que se dedican a dicha explotación muestren las ventajas económicas, como puestos de trabajo, ingresos importantes para instituciones de beneficencia, hay que tener presente que los puntos positivos son ínfimos comparados con los negativos”, agrega la nota.
“Entendemos así mismo que se debieran movilizar y manifestar las entidades intermedias de nuestra comunidad, puesto que para los que pensamos que la instalación de los mismos es un problema, es hoy tiempo para fijar una posición”, finalizan.