El pasado martes, el presidente del bloque de la Concertación, Alejandro Arizcuren, adelantó su postura negativa a la consulta, justificando que “la comunidad de Viedma ya tuvo la oportunidad de opinar dos veces si les gustaba este proyecto que encabeza Jorge Ferreira. Lo hizo en 2003 y 2007. Si hay que someterlo a consideración nuevamente con una audiencia pública para dirimir si Ferreira está acertado o no... veremos”.
La aceptación o no de la realización de la audiencia pública se pondrá en consideración en la próxima sesión del Concejo.
Schlitter fundamentó la necesidad de realizar una audiencia en que “se buscará recepcionar la opinión de los vecinos de Viedma respecto del funcionamiento de ambas salas, y específicamente en lo referido a la zonificación para este rubro comercial, la regulación horaria, la regulación de la seguridad e higiene, como así también generar un ámbito de recepción de aportes respecto del impacto sociocultural , económico y en la salud de la población, derivados del funcionamiento de los casinos”.