La desmentida es producto de la publicación en un semanario local las de declaraciones de Spinelli, y fue terminante por parte de los dirigentes, quienes manifestaron que el intento de avance del sector privado sobre el juego es constante, y que incluso recientemente fue evitado con la caída ley de Turismo, a la que definieron como “ley de privatización del juego”.
Si bien reconocieron que en dos oportunidades se reunieron con Daniel Mautone, negaron que se hubiera llegado a un acuerdo que permita que los empresarios privados se hagan cargo del juego de paño con el aval gremial.
Galarraga precisó que esta postura es histórica en ATE: que el producido del juego debe ser destinado a la acción social, y mientras ésta sea la voluntad de los trabajadores a los que representa el gremio la postura de ATE seguirá siendo que el juego debe ser administrado por el Estado, y en este sentido precisó que el principal problema del juego de paño es la imposibilidad del control estatal sobre lo jugado, a diferencia de lo que ocurre en las máquinas tragamonedas.
Quinteros, por su parte, afirmó que el IAFAS cuenta con las herramientas necesarias para mejorar la oferta de los casinos entrerrianos, y que consultado Spinelli sobre esas declaraciones acusó que habían sido sacadas de contexto.