El plan contempla cambios en el número de máquinas permitido por cada salón así como –y esto es lo que preocupa a los pequeños y medianos empresarios- incrementos exponenciales en función de las máquinas, de inversiones previas a la obtención de licencias de explotación de salones.
Los empresarios consideran que debería establecerse una diferenciación dependiendo de la ubicación de los salones en ciudades grandes o pequeñas. En lugar de ello, el nuevo plan que no establece diferencias y sí incremento obligado de inversiones, puede acabar con empresarios propietarios de pequeños salones.