Un ejemplo de esta mala situación económica son los despidos que según CCOO se han producido ya en lo que va de año. Más de 800 trabajadores ya han perdido su empleo, algo inaceptable según Mallo en una empresa en la que el aspecto social debería ser primordial, y que además reciben subvenciones anuales superiores a los 70 millones de euros para la integración de personas con discapacidad.
Para Comisiones Obreras el problema radica en la mala gestión que a su juicio está realizando la actual dirección. Mallo afirma que el descenso en las ventas no es nuevo, sino que viene desde 2001, por lo que no puede ser achacado a la crisis.
Santiago Mallo también ha criticado el recorte en condiciones laborales y de servicios a los trabajadores. Con rebajas del 30 por ciento en el salario para los nuevos empleados, o la eliminación de más de 100 agencias administrativas en todo el país. La última decisión que han enfurecido a CCOO es que la empresa haya decidido eliminar todos aquellos quioscos de venta que no superen una facturación semanal de 2.300 euros. Mallo ha explicado que se va a obligar muchas personas a volver a vender en las calles, con los problemas que eso conlleva por las inclemencias meteorológicas o la inseguridad.
CCOO estudiará en septiembre nuevas campañas de movilización para denunciar los problemas que considera sufre la ONCE, y reclamar la intervención de la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez.
Además, Santiago Mallo ha pedido a los trabajadores de la ONCE que secunden la huelga general que han convocado los sindicatos para el 29 de septiembre. El motivo principal es el recorte que puede sufrir la Ley de Dependencia, con los consiguientes perjuicios para el colectivo de personas con discapacidad.