“Si queremos que el país se desarrolle enérgicamente en el futuro, creo que la industria de casinos posee un potencial que vale la pena explorar”, dijo Shozo Azuma, legislador del Partido Democrático de Japón.
Más de 100 legisladores provenientes de un amplio rango de partidos se juntaron con el fin de promocionar la industria de turismo internacional. Este grupo ahora se reúne un vez por semana para explorar qué reformas legislativas son necesarias para que el primer casino japonés se convierta en realidad.
Es poco realista pensar que tendrán redactada la ley de casinos para otoño de este año, pero sí es probable que su ley sea aprobada el año próximo.
Según la actual legislación japonesa, los casino y una gran cantidad de modalidades de juego son ilegales. Hay excepciones a la prohibición vigente: las apuestas parimutuales relacionadas con carreras de caballo, de bicicletas y de motos, además de los juegos de loterías denominados Toto y Takarakuji (operados exclusivamente por agencias públicas). Por supuesto, también existe el popular juego de pachinko.
Cabe destacar que la lista de prefecturas que han expresado su interés en ser la sede de casinos es más larga que la de las prefecturas que no han demostrado interés.