De acuerdo con el parlamentario, la votación debería realizarse probablemente apenas después de las elecciones, debido a la presión del DEM y del PSDB para retirar la urgencia del proyecto. El redactor, sin embargo, no tiene dudas de que la legalización de los bingos será aprobada en plenario, a causa del respaldo que la medida obtuvo en la Comisión de Constitución y Justicia y de Ciudadanía (CCJ). “Es sintomática la votación que la propuesta tuve en septiembre del año pasado en la CCJ. Fueron 43 votos a 3”, recordó.
El texto de Regis de Oliveira prevé que las casas de bingo tendrán que pagar a la Unión y a los estados 17% de las reservas, descontadas las premiaciones, siendo 15% para la salud; 1% para la cultura y 1% para inversiones en deporte. Además de los impuestos, los bingos deberán pagar una tasa mensual de fiscalización de R$ 20 mil (U$S 10.940). Para evitar el encubrimiento, los programas electrónicos de los establecimientos deberán estar conectados a los órganos de control tributario. Conforme con el redactor, la legalización del juego puede generar 250 mil nuevos empleos.
El autor de la propuesta original, el diputado Antonio Carlos Mendes Thame (PSDB-SP) está en contra del informe de Regis de Oliveira. El proyecto de Mendes Thame buscaba justamente lo contrario: prohibir la práctica del bingo en el país.
Según Mendes Thame, ese tipo de juego genera un problema social y es necesario que sea más discutido, “Pretendemos escuchar a promotores públicos, médicos y familiares, a fin de mostrar la realidad de las personas adictas al bingo. Esos individuos tienen su patrimonio y el equilibrio emocional comprometidos”, destacó.