El proyecto modifica el artículo 1 de la Ley 11.018 estableciendo que ningún bingo se puede instalar si no cuenta con la conformidad de la Municipalidad respectiva prestada por ordenanza sancionada por el Concejo Deliberante. Fue aprobado el año pasado por la Comisión de Asuntos Municipales y actualmente lo está estudiando la Comisión de Legislación General, ambas de la Cámara de Diputados provincial.
Según el autor de la iniciativa, “la propuesta permitirá respetar la opinión de la comunidad local y fortalecer sus instituciones intermedias y de gobierno”.
La ley actual encomienda a la autoridad de aplicación provincial determinar los lugares de emplazamiento, sin mención alguna a la posibilidad de que el gobierno local se expida al respecto.
El legislador señaló: “debemos recordar que Junín hace más de dos décadas le dijo no al juego, en beneficio de los vecinos y a pesar de la opinión de algunos interesados que creían que con ello se atraerían turistas para Junín y de que se nos intentó hacer creer que con una Sala de bingo íbamos a poder sostener nuestro mayor proyecto: El Centro Universitario Regional (hoy gracias al esfuerzo de la comunidad convertido en una Universidad Nacional)”.
“Estábamos y seguimos firmemente convencidos de que no nos equivocamos en esa decisión ética, debiendo destacar el acompañamiento que tuvimos de instituciones y entidades intermedias de la ciudad, del apoyo militante de la Iglesia Católica (que hoy vemos se repite a nivel provincial y nacional con la postura de sus máximos exponentes), e incluso de decisiones de la Justicia de Junín que bloquearon las acciones que las oscuras empresas del juego plantearon en el foro local”, finalizó Miguel.