La nueva ley, que tendría que entrar en vigor el próximo 1 de enero de 2011, habilita al gobierno para otorgar licencias a operadores privados para juego online: apuestas deportivas, poker y juegos de casino.
Sin embargo, las transacciones online sólo estarían gravadas con un 20%, mientras que los ingresos de casinos y máquinas soportan una imposición de entre el 45 al 75%, lo que para los operadores de juego presencial constituye una ayuda estatal al juego online.