El legislador rosarino, que preside la Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico de la Cámara Baja, aclaró que está a favor del cobro de entradas en salas de juegos y explicó: “Estamos estudiando un proyecto para que se cobre una entrada mínima en las salas de juego, pero sin la posibilidad de que sean canjeadas por fichas, y para que se destine lo recaudado exclusivamente a programas de juegos responsables”.
Continuando en esa línea argumental, precisó: “Si el Estado nacional, provincial o municipal depende de la recaudación de las salas de juegos para garantizar los derechos sociales y el transporte urbano de pasajeros, estamos mal”.
“Es totalmente cierto que para la mayoría de los asistentes el casino es una diversión, pero la ludopatía es un drama para quien la padece y para su familia, y el Estado debe proteger a los ciudadanos. En estos últimos años se han habilitado decenas de salas de juego e innumerables bingos en todo el país, pensar que esta decisión es socialmente inocua, es una ingenuidad”, finalizó.