En el llamado, entre otras tantas condiciones que tienen que ver con la capacidad y habilidad de los postulantes se exige tener una altura mínima de 1,70 metros para trabajar en las mesas de casino.
Para Jaurena este requerimiento excluye a la mayoría de las mujeres y a los hombres de baja estatura. Su argumento para considerar el llamado como discriminatorio es que en otras salas, tanto privadas como públicas, trabajan hombres y mujeres que no están cumpliendo con este requisito, que además es excluyente, por lo cual quienes miden menos de esa altura directamente no pueden inscribirse y no tienen posibilidades de hacer valer su capacidad.
El llamado de la Dirección General de Casinos del Estado es del 20 de mayo de 2010 y se cierra a mediados de junio. Allí se pone como condición excluyente que la altura sea 1,70 metros, "cuando en realidad las mujeres en nuestro país miden en promedio 1,60". "Estarían quedando excluidas la mayoría de las mujeres en este llamado. Y además, los hombres más bajos que no llegan a esa altura", señaló la curul del PVP.
Preocupada por este hecho, ya que al menos una interesada en participar en el llamado le hizo saber de esta limitación, Jaurena decidió indagar en la Dirección General de Casinos para interiorizarse de las condiciones del llamado. "Cuando se hizo la consulta, porque así lo hicimos, a Recursos Humanos de la Dirección de Casinos, nos dijeron que tiene que ver con un tema de manejo de las mesas, de llegada a la altura de las mesas", dijo.
En cambio, a la edila le consta que "en casinos como el Conrad o en los mismos Casinos del Estado, están trabajando personas con menor altura". "No estamos hablando de menos de 1,60 metros, pero por lo menos que se respeten las estaturas que son promedio", acotó, al tiempo de considerar que en algunos casos hasta se pueden utilizar pequeñas tarimas.
Beatriz Jaurena hizo la denuncia ante el plenario de la Junta Departamental y pidió que sea elevada a una serie de organismos del Estado, entre ellos la Dirección General de Casinos.