El mismo está basado en la respuesta a un pedido de informes del 2009 en el que se informa que: “al día de la fecha, no se aprobó ninguna rendición de cuentas desde el ejercicio cerrado 2001, advirtiendo que: no existen saldos confiables; hay un alto grado de riesgo.
Se perciben: una imposibilidad para cumplir en todas las funciones de la sindicatura, severas fallas de control interno y falta de una administración seria y eficiente en administración de fondos de terceros;
Los estados contables no presentan la situación patrimonial así como el resultado del ejercicio, las variaciones del patrimonio y del flujo de efectivo.
A este marco se agregaría la falta de cumplimiento del Régimen de Contrataciones de la provincia, ya que las dos contrataciones conocidas, las tragamonedas y los casinos, producen una recaudación anual de aproximadamente 20 millones de pesos (U$S 5.164.840), la cuales fueron formalizadas con el procedimiento de selección de contrataciones directas, sin la observancia del procedimiento de licitación pública establecido en la Ley.
Por otro lado, se contempló que una resolución emitida por la Gerencia de la institución, que establece modificaciones en los haberes del Presidente y Vocales del Directorio, no se ajusta a derecho ya que transgrede la ley que establece la remuneración de tales funcionarios, y por otra parte, los montos que fija la resolución y que fueran liquidados, son superiores a los que deben ser abonados según la ley.
Legislativamente se apuntó que aceptar las irregularidades en este marco “implicaría ser cómplices del caos por el cual discurre el organismo”, por lo cual se propuso ejecutar desde el mismo banco las acciones pertinentes para realizar la contratación de una auditoría integral externa y privada, apuntada al estudio administrativo, operacional y financiero de la entidad, examinando registros, recursos, obligaciones, patrimonio y resultados”.
Para finalizar el legislador que impulsa la iniciativa asegura que “Aceptar la situación actual del Banco de Acción Social sin proponer una acción que ponga coto a esta sucesión de irregularidades que se sostiene en el tiempo, sería, sin dudas, ser cómplices del actual caos por el que discurre el organismo”.