Los casinos entendían que estos operadores del juego online infringían las leyes actuales de juego y apuestas y violarían el nuevo reglamento de juego online que entrará en vigor el próximo mes de junio. En este nuevo reglamento la Asamblea Nacional prohíbe a los operadores ofrecer juegos de casino online a jugadores franceses.
Por todo lo anterior, los casinos reclamaban un pago simbólico de un euro por daños y perjuicios, las costas judiciales y dos años de inhabilitación para recibir licencias de juego en Francia.
Tras el rechazo de esta denuncia por parte de las cortes francesas, Peter Nylander, CEO de Unibet afirmó: "En el futuro esperamos que las regulaciones francesas para el sector de los casinos online sean abordadas en el contexto de un diálogo constructivo y considerando los intereses de los todos los interesados, en particular, los consumidores".
Según Nylander los franceses demandan productos de casino online y por ello debe construirse un marco legal para que tengan cabida los operadores de casinos online.