Tayanc declaró que el mayor reto del casino será promocionarse a sí mismo, ya que el país atrae a menos de 300.000 turistas anualmente. Hay planes para ofrecer paquetes turísticos que combinen visitas a Surinam, Trinidad y Tobago y Belice.
Los locales no podrán jugar en el casino al menos que estén registrados como huéspedes en el hotel que cuenta con 150 habitaciones. Las restricciones fueron impuestas tras las protestas de grupos religiosos.