Según las indagaciones, una llamada anónima alertó a las autoridades de que en esa residencia había personas jugando en un casino clandestino.
No se especificó de qué manera entró la policía, pero al parecer mandaron a varias personas para jugar, resultando ser la autoridad municipal.
Las tres mujeres y los nueve hombres detenidos fueron llevados para dictamen médico a la Cruz Roja de San Pedro y posteriormente ante el juez calificador con todo lo asegurado.
En la cochera quedaron dos camionetas de lujo y afuera otros vehículos, al parecer propiedad de los apostadores, de quienes hasta el momento no se dieron sus generales.