La licitación de este juego de azar, realizada en agosto de 2009, congregó a cuatro empresas, entre ellas Mepshow, representada por Jorge Escobar, que ofertó G. 7.560 millones (U$S 1.571.590) de canon mensual, el monto más alto propuesto en esa ocasión y hasta la fecha.
Además del canon mensual, la empresa debe abonar el 2% sobre la utilidad neta que registre, según establece el decreto que le concede la autorización para explotar el juego.
Mepshow comenzó a operar el 8 de enero de este año, y si bien el 8 de febrero se cumplió un mes, tiene un plazo de diez días hábiles para abonar el canon después de vencido el día de pago para abonar el dinero correspondiente.
Por el momento, la firma concesionaria sigue con las críticas hacia el escaso apoyo brindado por la Conajzar para combatir la quiniela ilegal. Todas las denuncias sobre las apuestas levantadas por los quinieleros mal hechas a la Fiscalía son de la empresa concesionaria.
Según estimaciones de la firma adjudicada, el mercado de apostadores sigue siendo del 70% para los ilegales.
Se estima que aproximadamente 60.000 personas trabajan como levantadores de apuestas (quinieleros), y que el negocio mueve aproximadamente U$S 1 millón por día, del cual solo el 30% es en forma legal.