La indagación de la Procuraduría contra el ex mandatario se refiere a sus presuntos vínculos con blanqueo de capitales por recibir dinero de la empresa de juegos Lucky Games, a través de la sociedad anónima Shelf Holding de su propiedad.
Lucky Games recibió durante el mandato de Pérez Balladares una concesión para operar un casino.
El abogado de Pérez Balladares, Rogelio Cruz, dijo a medios locales que su cliente tiene prohibido salir del país, aunque evitó informar sobre su paradero. El ex gobernante estaba la semana pasada en Nicaragua.
Cruz indicó que existe el temor entre la defensa de Balladares de que sea detenido, y acusó al fiscal contra el crimen organizado, José Ayú Prado, de impedir la presentación de pruebas.
En anticipo a cualquier decisión de la Fiscalía, la defensa de Pérez Balladares presentó un recurso de hábeas corpus preventivo (amparo) ante la Corte Suprema de Justicia, y una solicitud de fianza con el fin de impedir la detención del ex gobernante.
En un comunicado emitido antes de la orden de conducción en su contra, Pérez Balladares atribuyó las acciones de la Fiscalía a una persecución política desatada desde las más altas esferas del gobierno.
Medios locales indicaron que la Policía Nacional realizó este lunes operativos en las cercanías de una casa de playa del ex mandatario para ubicarlo.