DAFAS difundió en el Boletín Oficial del 27 de noviembre la distribución de utilidades del segundo y el tercer trimestre del año 2009.
En el segundo trimestre, el juego de la Quiniela registró pérdidas. Aunque no se informa en la mencionada resolución -es lo habitual- el monto de esas pérdidas. Pero en ese mismo trámite se transfiere al Ministerio de Bienestar Social el monto de aciertos prescriptos (los premios que los apostadores no fueron a cobrar) de 27.187 pesos (U$S 7.136).
El tercer trimestre también arrojó pérdidas a la Quiniela Pampeana. En este caso, la transferencia del monto de premios prescriptos asciende a 66.229 pesos (U$S 17.384). De esta manera, al 30 de septiembre de 2009 las utilidades fueron de 395.355 pesos (U$S 103.779). Es una de las más bajas de la historia de DAFAS.
Cabe recordar que en el primer trimestre la ganancia de la QP fue baja. Alcanzó a 105.119 pesos (U$S 27.593). Pero se incluyó el fondo de premios prescriptos, muy superior a los dos últimos trimestres: llegó a 195.900 pesos (U$S 51.422). La distribución oficial final de resultados alcanzó los 301.038 pesos.
En el año 2007, la Quiniela Pampeana repartió utilidades por 2.228.238 pesos (U$S 584.901) con una venta de unos 70 millones de pesos (U$S 18.374.600). En el año 2008, las ventas crecieron a los 93 millones de pesos (U$S 24.412.000) pero las utilidades cayeron casi un 15%: las utilidades repartidas en 2007 fueron de 1.970.273 pesos (U$S 517.186).
La comparación con los otros juegos también desnuda el derrumbe de la QP. En el año 2007, mientras la QP tuvo utilidades por 2,2 millones (U$S 577.488), el Loto repartió 452.000 pesos (U$S 118.648) y el Quini 6, unos 660.000 pesos (U$S 173.247). En el 2008, cuando la QP tuvo utilidades por 1,9 millones de pesos (U$S 498.740), el Loto alcanzó los 848.000 pesos (U$S 222.596) y el Quini 6, los 766.000 pesos (U$S 201.071). Al 30 de septiembre de 2009, las utilidades de la Quiniela Pampeana fueron inferiores al Loto y al Quini 6, revirtiendo una tendencia histórica.