Arcani explicó los pasos que restan para la concreción del proyecto –el cual entrará en funcionamiento hacia fines de 2011– y destacó la simbiosis que generará el hotel con su entorno, el barrio Carrasco, cuyos habitantes se encuentran activamente expectantes. Con respecto a la posible impugnación del proceso licitatorio reclamada por unos de los oferentes derrotados respondió que “no afecta en absoluto” el plan iniciado. “Estamos muy satisfechos con lo actuado, con el proceso y la transparencia del mismo”, subrayó.
¿Qué implica este proyecto ejecutivo? ¿Qué cosas se van a definir en estos meses una vez que se haga el depósito correspondiente y que se empiece a trabajar en esta fase?
En primer lugar, para nosotros es un gran orgullo y una gran satisfacción haber sido formalmente adjudicados, y para Montevideo y Uruguay realmente consideramos que también es una gran noticia. Este es un edificio emblemático, histórico, que va a ser recuperado; hace décadas este hotel no ha estado abierto, va a ser restaurado, va a cobrar vida nuevamente, se va a convertir en un referente cultural y social para Montevideo.
Realmente creo que es una buena noticia, se van a generar empleos, va a venir inversión, se va a generar nuevo tráfico de turistas de alto nivel, europeos, americanos. Es una excelente noticia, estamos muy contentos y muy orgullosos.
Para la concreción de este proyecto se arranca desde la licitación, que tiene obviamente un montón de pautas que ustedes incluyeron. Compitieron, ganaron, porque la intendencia le adjudicó la concesión a esta iniciativa, y ahora arranca este proyecto ejecutivo. ¿Qué implica?
Según los pasos que establece el pliego, en los próximos diez días presentaremos la garantía del cumplimiento del contrato y posteriormente a los cuatro meses tenemos que presentar el proyecto ejecutivo para su aprobación por parte de la intendencia. Una vez aprobado este, tenemos 30 días para comenzar las obras. Esos son los plazos establecidos en el pliego, los cuales vamos a estar cumpliendo. Arrancadas las obras tenemos una duración máxima de 20 meses para inaugurar el hotel.
¿Específicamente, cuáles son las cosas que se van a definir en estos cuatro meses?
Cuando uno presenta un proyecto en una licitación lo presenta creando un anteproyecto. Ese anteproyecto básicamente refleja los planos del hotel, la adjudicación de las áreas, la distribución de las mismas. Cuando uno tiene que pasar de un anteproyecto a un proyecto ejecutivo tiene que entrar a un grado de detalle absoluto sobre cada uno de estos aspectos y a un nivel de definición muy técnica, esa es básicamente la diferencia entre una y otra etapa.
Para llegar a desarrollar un proyecto ejecutivo desde un anteproyecto uno necesita contratar un gran número de asesores, entre 15 y 20. Entre ellos se incluyen por ejemplo un interiorista, un asesor de restauración, de iluminación, de acústica, y así una gran cantidad.
Eso realmente implica un trabajo muy intenso de coordinación de diferentes grupos de trabajo durante los próximos meses.
Si todo sigue como está planificado, ¿en qué momento estará operativo el nuevo hotel?
Estaría en 26 meses desde ahora, sería a fines de 2011. El hotel va a trabajar con la marca Sofitel, que es la de mayor prestigio del grupo Accor, es una línea cinco estrellas. Nuestro objetivo es llegar a Uruguay con un nivel de calidad y atención al cliente distinto a lo que existe hoy en el país.
Accor es la cadena hotelera más importante de Europa y Sofitel es la línea de más prestigio dentro de este grupo. Es una cadena europea específicamente francesa y a la hora de elegirla era muy importante para nosotros porque se condecía con la historia de Carrasco.
Los perdedores de la licitación van a tomar algunas acciones, por ejemplo se anuncia que Dongara, el grupo Hyatt, va a iniciar acciones de impugnación y suspensión ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, y por daños y perjuicios ante la justicia civil ¿Cómo afecta esto al plan que tiene establecido Sofitel?
No nos afecta en absoluto, nosotros realmente estamos muy satisfechos con lo actuado, con el proceso y la transparencia del mismo y tomamos la total responsabilidad de haber sido adjudicados para realizar la obra de acuerdo a lo comprometido en el pliego. Realmente las acciones de este grupo es un tema que no nos compete.
¿Pero genera inseguridad?
No, en absoluto. Insisto, realmente nosotros estamos comprometidos con nuestra propuesta y estamos totalmente convencidos, lo hemos estado a lo largo de todo este proceso –que ha sido largo, prácticamente un año y medio desde que presentamos la oferta– y hemos sabido respetar los tiempos de la intendencia. Ahora es momento de ponerse a trabajar para recrear ese hotel.
Nuestra evaluación de todo este proceso es que se ha cumplido perfectamente con lo que establece el pliego.
Ya empezaron a trabajar en una especie de licitación privada para contratar al constructor de esta obra. ¿Esto va a avanzar de acuerdo a lo planificado?
Se va a avanzar de acuerdo a lo planificado, sin cambios, se va a avanzar para cumplir con los tiempos, las calidades y las expectativas que Montevideo y Uruguay tienen con respecto a nuestro proyecto. Hemos iniciado una gran cantidad de trabajos en relación al hotel. La licitación de la empresa constructora aún no se ha llevado a cabo, esto se hará una vez que el proyecto ejecutivo esté terminado. Lo que sí hemos iniciado es la licitación de otro tipo de asesores, por ejemplo de lo que puede ser una gerenciadora de obras.
Codere-Sofitel va a invertir 63 millones de dólares y además habrá cambios en el entorno del edificio por una inversión de 6 millones de dólares, ¿eso qué implica?
Primero, como inversión en el entorno hemos hecho una propuesta que involucra una cantidad de estacionamiento subterráneo, que era la más importante de las cuatro ofertas. Esto se hizo justamente para que una vez inaugurado el hotel el funcionamiento del mismo impactara lo menos posible en el entorno. Adicionalmente a ello, propusimos peatonalizar la calle Rostand hasta la iglesia Stella Maris, iluminarla y parquizarla, y esto ha sido muy bien recibido por los vecinos.
Algo importantísimo es que a raíz de todo este desarrollo del hotel es increíble ver a la comunidad de Carrasco, cómo se empiezan a juntar los vecinos, se empiezan a reunir los comerciantes, se empiezan a crear asociaciones para pensar conjuntamente qué otras cosas se pueden llevar a cabo en Carrasco para preparar el barrio para el momento en que se empiece a recibir a los turistas. Se empiezan a crear ideas de qué se puede hacer con la calle Arocena, qué se puede hacer con las calles laterales, cómo se puede mejorar la seguridad de la zona y todo esto pensando en un relanzamiento no del hotel sino del barrio.
Es increíble ver lo que moviliza esto. Por supuesto que nosotros como hotel apoyamos estas iniciativas y vamos a formar parte de ellas para trabajar conjuntamente con la comunidad.
En línea con todo eso, estaremos inaugurando las oficinas nuevas en los próximos días, que también van a estar ubicadas en Carrasco. Nuestro interés es justamente formar parte de la comunidad, estar cerca de la obra para poder controlarla mejor y, por supuesto, una obra de esta envergadura generalmente genera alguna que otra molestia logística alrededor. Estar cerca para nosotros también es importante para poder sentirla, vivirla y corregirla en la medida de lo posible.