Alejandro Balbi, uno de los patrocinantes de Bengoa, dijo que este optimismo gira en torno a que lo dilatado del juicio podría conspirar contra lo que se considera un “fallo justo” contra su defendido, “dentro de un plazo razonable”.
Por otra parte, el profesional entiende que más allá que la Suprema Corte no lo pueda tomar en cuenta, las “contradicciones” en que a su entender incurrieron ex y actuales jerarcas de la IMM, también favorecerían al ex director municipal y nacional de Casinos.
Balbi señaló que la última ronda de declaraciones fue netamente positiva para su patrocinado porque “tanto las del pro secretario de la intendencia, Jorge Rodríguez, como las de Alberto Roselli mejoraron la situación, a nuestro entender, de lo que es la posición del contador Bengoa”.
Roselli, ex director de Desarrollo Económico de la Comuna, admitió que el contrato por el cual IMM había arrendado slots fue firmado a instancias de la entonces secretaria general María Julia Muñoz, pese a la oposición de Bengoa, aspecto el cual, sostuvo Balbi, contradice la declaración de la actual ministra de Salud Pública.
A esto se le agrega la opinión del actual director municipal de Casinos, Hugo Gandoglia, en cuanto a que el método de arrendamiento de las máquinas tragamonedas es el más beneficioso para la IMM.
El pedido de gracia para Bengoa y sus ex asesores Orestes González, José Luis Antúnez y Felipe Ruiz es analizado la SCJ desde ayer.
Todos están procesados por irregularidades en los Casinos Municipales durante la segunda gestión de Mariano Arana, entre 2000 y 2005, y permanecen en prisión desde fines de 2007.