“Estamos seriamente preocupados acerca del incremento de tecnologías sustitutas”, dijo el Vice Jefe de Gobierno de Moscú, Sergei Baidakov, en conferencia de prensa. También
dijo que cerca de un tercio de los 525 casinos y salas de slots de Moscú habían abierto “centros de lotería” para vender tickets de lotería instantáneos, mientras que el número de cyber-cafés con acceso a recursos de juego online había aumentado tres veces desde julio.
Desde el 1 de julio pasado, el juego en Rusia está confinado a cuatro zonas especiales. La presión del gobierno para tomar medidas severas contra el juego comenzó en 2006, cuando el entonces presidente Vladimir Putin se comprometió a erradicar una industria cuyo efecto en los rusos fue comparado al del alcoholismo.
Baidakov dijo que el presupuesto había sufrido un poco a partir de la desaparición del juego, con ingresos de juego de por debajo del 0,5 %. También minimizó el impacto del cierre de esta industria por sobre el desempleo, diciendo que cerca de 1.500 ex empleados de casinos en Moscú se han registrado como desempleados y se aseguraron un ingreso por parte del gobierno.
Los casinos se multiplicaron en Rusia después del colapso soviético en 1991, y las slots pronto se diseminaron a lo largo de salas de slots, negocios y centros comerciales. En 2008, la industria tuvo 400,000 empleos y una recaudación de us$ 3.6 mil millones.
Las autoridades moscovitas continúan en busca de casinos y salas de slots ilegales. La policía incautó a 33 slots el pasado domingo, y ha cerrado 35 casinos ilegales desde que fue aprobada la ley, dijo el Vice-jefe de Policía de Moscú, Viktor Vasilyev. La legisladora de la ciudad de Moscú Inna Svyatenko dijo que las autoridades locales y federales cerrarían los centros legales que permitieran el juego online y donde hubiera una venta irrestricta de boletos de lotería.
Desde julio, los casinos y las slots han quedado restringidas al enclave occidental de Kaliningrado, la región Primorsky de la Costa del Pacífico, la región de Altai y cerca de las ciudades sureñas de Krasnodar and Rostov. No se han abierto casinos allí todavía: los inversores potenciales dicen que las zonas son demasiado remotas, y que su infraestructura no está desarrollada.
En Moscú, los lugares donde antes hubo impactantes casinos y salas de slots ahora se han convertido en restaurantes, negocios y clubes de fitness.