El alza iba a entrar en efecto la semana pasada debido a un reglamento de la Compañía de Turismo que fue aprobado en el 2006.
El aumento duplicaba el costo de las licencias, que se deben renovar cada dos años, de $50 a $100 para los empleados no gerenciales, y de $125 a $250 para los trabajadores gerenciales. El costo de las licencias es asumido por el trabajador.
Pero se paralizó el aumento luego que los líderes sindicales Víctor Villalba y Félix Mejías se reunieran con el subdirector de Turismo, Mario González.
“Nosotros planteamos que el aumento era totalmente innecesario”, indicó Villalba, al subrayar que la agencia enfrenta un déficit de $6.4 millones.