La empresa ya ha reconocido que no puede cumplir con los plazos para comenzar la construcción de Gran Scala que estaba programada para el segundo semestre de este año, con la intención de abrir la primera parte en 2012.
Jaume Riera, vocero de ILD, dijo que las tareas que Campbell podía desarrollar en Zaragoza hoy son mínimas, entonces realizará otras tareas hasta tanto sus servicios sean necesarios nuevamente. Con respecto a la postergación de los plazos, Riera dijo que esta es una cuestión secundaria que no podría ser estimada hasta el final de los procedimientos legales requeridos por ley.
El siguiente paso en el proceso de la construcción de Gran Scala será en octubre, cuando ILD tenga que pagar otro 4% a los dueños de la tierra de Ontiñena, donde estará ubicado este centro de juegos y entretenimientos.