En declaraciones radiales, el funcionario indicó que Scioli “no decidió separarme porque realmente yo todavía estoy en Lotería”, y señaló que su salida se dará en medio de un proceso de normalización del organismo que él mismo acompañará.
A pesar de que el proceso de normalización constituya una resolución diplomática para la situación del funcionario, el cambio de Peluso estaba en carpeta desde la derrota electoral del 28 de junio, sobre todo tras la ventilación de varias causas judiciales en su contra.
Con los cambios, el Instituto de Lotería, intervenido desde 2002, volverá a tener un directorio encabezado por un presidente y un vicepresidente, que serán el actual administrador del Hipódromo de La Plata, Jorge Rodríguez, y Néstor Cotignola, respectivamente.
Peluso aclaró que el proceso de normalización “no va a ser de un día para el otro”, pero desde Gobernación estiman que puede realizarse “en tres o cuatro semanas”. En principio, el propio Peluso se encargará junto con su sucesor de llevarlo adelante.
Peluso quedó en el ojo del huracán luego de que se conociera una causa judicial que investigaba la existencia de una propiedad en la ciudad estadounidense de Naples a nombre de Bedel Investmens, en la que el interventor tendría participación a pesar de no incluirla en su declaración jurada.
Además, existiría una causa en trámite en la que se indaga la presunta actividad de Peluso antes de ser funcionario público, como prestamista en el interior del Casino Flotante de Buenos Aires, algo que está expresamente prohibido. Y su esposa, Carmen Adelardi, es investigada por ejercer la representación de casinos de Las Vegas, donde llevaría a grandes jugadores argentinos a cambio de una participación del 12 por ciento de lo que esos apostadores pierden.
Frente a esta situación, el funcionario acusó a un hombre de apellido Robinson, a quien “se lo separó de todos los Casinos de la Provincia de Buenos Aires porque prestaba dinero y el otro día en un programa de televisión él mismo declaró que tenía un casino clandestino. Esa es la persona que a mí me acusa”.
“Soy un empresario de toda la vida y que toda la vida le di de comer a la gente y que tengo más de tres mil personas trabajando, así que imagínese el dolor de mi familia y el dolor nuestro”, señaló.