Los argumentos del Poder Ejecutivo son tres: califica de ilegal esta actividad porque el Estado posee el monopolio legal del juego; señala que en estas maquinitas juegan menores, y que se desconoce el porcentaje de premio que pagan estos slots que proliferan en cantinas, bares y clubes sociales de barrios de Montevideo y el interior.
Los propietarios de las maquinitas realizaron en la víspera una marcha con decenas de autos alrededor del Palacio. La misma contó con parlantes, batucadas y camionetas que trasladaban slots que el gobierno calificó de clandestinos.
Tanto las pancartas como los autoparlantes cuestionaban las licitaciones promovidas por el director de los Casinos del Estado Fernando Nopitsch y acusaban a la Banca de Quinielas de pretender el monopolio del juego en el país.
Durante el mitin, el presidente de Aufoje, Walpirio Cardozo, criticó a Tabaré Vázquez de "pegar un cachetazo" a sectores humildes que apoyaron su candidatura. "Queremos decirle al señor presidente de la República que está mal informado", advirtió. Agregó que, a tres meses de las elecciones nacionales, el Ejecutivo "se despacha" con una ley que deja a muchos desocupados y amenaza a los empresarios con mandarlos a prisión.
El director de los Casinos, Fernando Nopitsch, afirmó que toda "actividad ilícita" tiene dos puntas: una social y otra financiera. "No se puede plantear el tema de las maquinitas en función de la defensa de fuentes laborales. Si es así, entonces legalicemos las bocas de drogas porque mucha gente vive de ellas", dijo. Agregó que "es oportuno" que se discuta este tema en un momento electoral. "Los problemas de valores no tienen tiempo político", sostuvo.