Entre sus observaciones, el órgano contralor destaca el hecho que se deben efectuar modificaciones en cuanto al personal que fiscaliza las actividades que se realizan al interior del casino, es decir, se especifica que estas labores tendrán que ser desarrolladas por personal de planta o contrata, y no por personal a honorario.
La Contraloría General de la República reconoció además que nunca se había objetado el procedimiento del pago de las remuneraciones de estos contratos, los que se hacían en los términos establecidos en el contrato de concesión del casino, que pertenece a la empresa Enjoy.
El Dictamen reconoce además que la Municipalidad adoptó oportunamente todas las medidas necesarias para solucionar las observaciones que se habían planteado, las cuales se califican de adecuadas y pertinentes.
Conocido el dictamen, Reginato, quien había sido cuestionada duramente cuando se habló del tema de los sobresueldos, expresó: “estoy muy contenta que por fin se haya reconocido que el municipio actuó en todo momento cumpliendo tanto el contrato de concesión como las auditorías anuales de la Contraloría. Habiéndose modificado los criterios que sobre la materia tenía anteriormente la Contraloría, adecuaré inmediatamente los sistemas de fiscalización del Casino a los nuevos requerimientos”.