Según señaló el titular de ASAJA, la venta total en juego es de 850 millones, con un pago de 650 millones en premios, es decir, que los ingresos por juego es de 200 millones, de los cuales el 10% le corresponde a la Junta de Control de Juegos, para pagar salarios y gastos de operaciones.
"Si los casinos tienen que pagar 50 millones adicionales para ayudar a que el Gobierno pague el bono de 100 dólares a los adultos mayores, entonces los dueños de los casinos tendrán que buscar los 20 millones restantes en algún lugar, porque la ganancia actual es de 30 millones", manifestó Alfaro.
Aunque se mostró abierto al diálogo, considera que se debe analizar la industria tomando en cuenta los costos reales.
"Estamos dispuestos a un aumento siempre y cuando las reglas del juego sean claras. Se deben realizar cambios en los términos de concesiones, los cuales son muy débiles y se debe eliminar la discrecionalidad de la Junta de Control de Juegos".